Cuando el cambio de naming se confunde con un me too

Cuando el cambio de naming se confunde con un me too

En ocasiones, cuando cambiamos de un país a otro nos sorprendemos al ver cómo las marcas que conocemos se llaman de una manera diferente. Este fenómeno puede obedecer a tres realidades, la primera de ellas es un serio problema de naming, donde por alguna razón, cuando la empresa quiso penetrar el nuevo mercado se encontró con la sorpresa que alguien más ya tenía su naming registrado.

 

¿Qué hacer?

Existen dos posibles caminos: tratar de llegar a una negociación o acuerdo con el propietario de la marca para que ceda sus derechos, la cual es muy difícil en la mayoría de los casos, o bien pensar en otro nombre que sea adecuado en el nuevo mercado.

 

Por supuesto que no se trata de un escenario ideal, pues todos queremos que nuestras marcas, donde sea que tengan presencia, conserven siempre la misma identidad de manera que no exista ni el más mínimo riesgo que dé lugar a la confusión del consumidor. Para tratar de soliviar un poco esta situación, se recomienda, más que nunca respetar la imagen de la marca, de manera que gráficamente se conserve una unidad.

 

En segundo lugar, este tipo de situaciones se presentan cuando el naming de la marca fue pensado para un entorno local, y de repente, cuando se abre la posibilidad de conquistar nuevas plazas, el nombre actual puede tener connotaciones no apropiadas en la nueva cultura, razón que obliga al brand manager a pensar en otra manera de nombrar su producto.

 

¿Qué hacer?

Además de pensar y posicionar un nuevo nombre que sea amable para el nuevo mercado objetivo, el gerente de marca, en esta oportunidad, no debe olvidar los tips básicos que debe cumplir el naming, para recordarlos dar clic aquí.

 

 

Finalmente, existe una tercera razón que lleva a la sorpresa del consumidor cuando en un mercado diferente ve un producto similar con un nombre similar. En este caso se trata de un competidor que quizá sea un admirador de la marca original y decidió “llevarse la idea” para otra plaza bajo la estrategia de me too, intentando ser lo más parecido posible.

 

¿Qué hacer?

Si la marca original pretende conquistar el nuevo país, más que nunca debe aferrarse a sus valores e identidad de marca, además se recomienda mostrarse como una marca con una amplia herencia de marca de manera que quede claro que son ellos quienes han sido copiados y no los imitadores.

 

En muchas ocasiones, cuando se es consumidor y no el gerente de marca, cuesta identificar cuál de las tres razones es la que ocasiona este tipo de fenómenos en el mercado. Para cerrar, los invito a revisar este paralelo entre marcas que están presentes en Perú y en Colombia, para que se reten a identificar de qué tipo de situación se trata ¡Que se diviertan en el ejercicio!

 

Me too vs naming

 

Juliana FIRMA


 

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