El Tarrito Rojo ¿perdió su esencia de marca?

El Tarrito Rojo ¿perdió su esencia de marca?

Quiero contarles una historia de branding que comienza con toda la lógica que tiene el marketing, pero termina con un final absolutamente inesperado por todos.

 

JGB, la industria farmacéutica fundada en Cali (Colombia) en 1875 por el médico Jorge Garcés Borrero, es hoy una reconocida organización dedicada a la fabricación y comercialización de varias marcas pertenecientes a las categorías del cuidado personal, la división farmacéutica, y el cuidado del hogar.

 

Con presencia en varios países, cobertura de todos los canales de distribución y más de mil empleados, JGB cuenta con la marca estrella Tarrito Rojo, el multivitamínico granulado que “ayuda a suplir los requerimientos diarios de vitaminas que su cuerpo necesita” y se declara hoy frente a sus casi 70 mil seguidores en las redes sociales como “la kola preferida por los colombianos”.

 

Como su naming lo indica y era de esperarse, Tarrito Rojo, se ha caracterizado siempre, a pesar de los rejuvenecimientos de packaging, por presentarse en un envase de color rojo. Incluso, esta esencia que le da identidad a su marca y tangibiliza su nombre, siempre se ha conservado en todas las presentaciones del multivitamínico y en sus diferentes extensiones de línea (gramajes y sabores).

 

Es de destacar la apuesta arriesgada y acertada que Tarrito Rojo tiene con su oferta light, donde renuncia al color azul claro que caracteriza esta categoría (punto de paridad de los alimentos y bebidas bajos en grasa o azúcar) con tal de no perder la esencia de su marca: ser un tarrito rojo.

 

Tarrito Rojo - Expertos en Marca

 

En 2011, Teconoquímicas, uno de los 50 grupos empresariales más significativos de Colombia, lanzó al mercado la Kola Granulada MK, el multivitamínico que ancló su estrategia de branding en el bloqueo de su competidor foco: Tarrito Rojo de JGB, a lo que la marca pionera respondió con una agresiva estrategia publicitaria que evidenciaba la copia que hacían de su producto líder.

 

Años más tarde, el laboratorio internacional WYETH CONSUMER HEALTHCARE hace presencia en Colombia con sus tabletas multivitamínicas Centrum y se posiciona con el slogan reconocido mundialmente como “de la A a la Zinc”.

 

Con un fuerte músculo financiero, la firma internacional logra romper el insight del consumidor colombiano que asocia las tabletas a medicina para la cura de enfermedades y a componentes químicos; y los multivitamínicos, dado el posicionamiento del Tarrito Rojo, a productos granulados que se disuelven en las bebidas.

 

Tan fuerte se vuelve el mercado de los multivitamínicos en presentación de tabletas en Colombia, que la marca hasta entonces líder y presente en la mente y el corazón de los consumidores durante varias generaciones, lanza al mercado las tabletas Tarrito Rojo de JGB.

 

Reconocer el nuevo insight del consumidor y adaptarse a las ofertas y demandas del mercado, es un verdadero acierto en el marketing, razón por la cual aplaudimos las tabletas de Tarrito Rojo y les auguramos muchos éxitos con su nuevo producto. Sin embargo, sobre las tabletas que vienen presentadas en un tarrito, tal como lo hace su competidor Centrum, adivinen ¿de qué color es el tarrito de las tabletas de Tarrito Rojo?

 

La pregunta parece ese juego de niños tipo acertijos como “¿de qué color era el caballo blanco de Bolívar?” Sin embargo, la respuesta es que el color del envase de las tabletas del Tarrito Rojo es blanco. ¡BLANCO!, ¡BLANCO!

 

Tarrito Rojo - Expertos en Marca

 

Señores de branding de JGB: a pesar de tener una etiqueta de color rojo, ¿no creen ustedes que lanzar al mercado un Tarrito Rojo de color blanco es ir en contra de su naming y esencia de marca?

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8 comments

  1. Jorge Aguirre

    Si bien el tema es muy interesante no deja de molestar e incomodar el excesivo uso de anglicismos: packaging, branding, marketing, naming, replies…Es simplemente aberrante que para poder impresionar al lector tengan que usar palabras cuyo significaclfo tenemos en español.
    Escriban el mismo artículo en.inglés y empleen términos en español….y verán la reacción de los lectores.

  2. Yeniveth García

    Como consumidor de los dos productos me parece que el centrum es una porquerí…. ya que sus tabletas parecen es de harina a mi en lo general no me hicieron ni cosquillas mientras que el tarrito rojo es lo mejor que e tomado en vitaminas. Si les recomiendo que lo sacaran NO en tabletas sino en cápsulas blandas ya que se ve más elegante tiene mas presencia. Pues todos los productos colombianos que son en pastillas lo imitan y son de muy baja calidad. Hayyyy les dejo esa idea tarrito rojo en cápsulas blandas y que venga en blíster. Sería lo máximo.

  3. Steven

    interesante me gustaria saber porque en mi país Ecuador no prospera esto del tarrito rojo u otras variaciones y consumimos Hierbalife u omnilife

    1. Expertos en Marca
      Expertos en Marca

      Hola Steven

      Que buen comentario el que nos haces. En tu hermoso país sólo hemos estado dictando un par de conferencias en Quito, sería interesante profundizar en el comportamiento del consumidor ecuatoriano y su mercado para comprender el fenómeno que nos señalas.

      Un saludo desde Colombia
      Juliana

  4. Carlos Alberto

    Buen post Juliana, aunque se debe aclarar que las pastillas Centrum llevan en Colombia casi veinte años. Si Tarrito Rojo hubiera querido romper el mercado con una idea así, tal vez, no le hubiera ido también, la mentalidad del colombiano en esa época era diferente. El cambio de estrategia reciente se debe a la competencia que le está haciendo TecnoQuímicas y en algo tenían que innovar: ya TQ les había copiado la cola granulada, JGB tenía que sacar otra cosa. Lo del color del tarro -blanco con una etiqueta roja- se debe posiblemente para mantener “seriedad” que usualmente acompaña a los suplementos vitamínicos, algo así como el “aval médico” del cual andan revestidos.

    1. Expertos en Marca
      Expertos en Marca

      Hola Carlos Alberto,

      Que bueno que leíste mi artículo y que te gustó.

      Muy valiosas tus apreciaciones, al igual que tú coincido, 20 años es muchísimo tiempo para que hayan cambios en el consumidor 🙂

      Un saludo
      Juliana

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