Historia de marca: NASCAR

Historia de marca: NASCAR

La NASCAR es más que una competencia automovilística en los Estados Unidos. Es una marca que cada vez obtiene más poder. Es el segundo deporte más visto en el país norteamericano después de la NFL, uno de los que más mercancía oficial vende y ejemplo por sus grandes campañas de mercadeo.

 

Pero la historia de su inicio es bastante curiosa.

 

En los años 30, en los Estados Unidos, era prohibido la venta y consumo de alcohol.

Los que traficaban este producto empleaban conductores expertos para que llenaran sus maleteros y evadieran a los policías. Estos amantes de la velocidad después de terminar su trabajo, se reunían con sus autos modificados para competir entre ellos y demostrar quién era el mejor conductor. Estos óvalos, con el tiempo, empezaron a volverse populares entre la gente y así se empezó a consolidar una grandiosa marca: NASCAR.

 

Una marca que hoy en día es capaz de obtener más de 500 millones de dólares por trasmisiones televisivas. Con cerca de 250 partners oficiales, este gigante del marketing, fue capaz de lograr ser transmitido en más de 150 países y de que uno de cada tres estadounidenses fuera un fanático de estas carreras.

 

Y es que NASCAR no vende una carrera nada más. Vende una experiencia a través de sus trasmisiones, invadiendo de cámaras los vehículos para que puedas vivir lo que un piloto siente al competir. Además de esto, las carreras de la NASCAR rompen con el paradigma de un show, donde las estrellas están distantes de su público.

 

Si vas a una carrera de esta competencia, podrás tomarte fotos con todos los pilotos, hablar con ellos y hasta subir a sus vehículos. Esta marca sigue rompiendo con lo usual en los eventos e incentiva a los espectadores a asistir con sus familias y llevar sus propios alimentos. En pocas palabras; NASCAR escucha a su mercado objetivo y le da lo que él quiere.

 

Con estas estrategias, lograron un mercado de niños, jóvenes y adultos que en promedio gastan 700 dólares al año en mercancía oficial.

 

Se trata entonces de un estilo de marketing que merece toda nuestra atención.

 

Camilo FIRMA


 

Share This

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *