La nevera hace el mercado de la casa

La nevera hace el mercado de la casa

¿Recuerdan la primera vez que se conectaron a Internet por medio del celular? Mágico ¿no? Ahora es algo normal, lo que ahora parece nuevo es el Internet en cualquier de los dispositivos con los cuales interactuamos. Voy a comprar una nevera pero que tenga acceso a Internet, voy a comprar un reloj inteligente para revisar el correo y chequear mi salud, mi nuevo carro debe tener acceso a Internet, etc, etc.

 

A este nuevo fenómeno se le llama el internet de las cosas (Internet of Things), lo definiré como la capacidad que tienen los dispositivos manipulables por el ser humano para conectarse a Internet e intercambiar información entre ellos. Los primeros ejemplos han sido los relojes, smartphones, televisores y próximamente, las neveras, hornos, dispensadores de gaseosa, tiquetes, etc. Estos cambios en la tecnología demandan unas nuevas formas de hacer marketing porque del otro lado, como consumidores vamos a comprar e interactuar de forma diferente con nuestro entorno.  Ahora, no es raro que la nevera te avise que falta comida, qué tipo de comida y si está alineada con tu nueva dieta.

 

Les contaré un ejemplo hecho por Coca-Cola. En el cine hay muchas personas que aprovechan las máquinas dispensadoras de gaseosa para combinar una con la otra y generar su propia versión. En Estados Unidos e Inglaterra Coca-Cola tiene más de 2.000 de estos dispensadores de gaseosa conectados a Internet lo que les permite saber qué tan frecuente y qué clase de combinaciones están realizando las personas[1]. Interesante. ¿Se imaginan todo lo que puede hacer esta marca con esta información? Es una mina de oro.

 

Por tanto, en la medida que estos dispositivos lleguen a cada uno de nuestros mercados debemos estar preparados, sobre todo las marcas que están en el sector B2C, para aprovechar esta fuente de información que permita estructurar productos y servicios con mayor valor agregado para las personas. Adicional, es importante no perder de vista el factor legal, si hoy hay leyes que restringen el manejo de datos en formas tradicionales como el e-mail, imagínense lo que será si nuestros propios electrodomésticas obtienen esta información.

 

Por otro lado, tenemos el rol de consumidores, lógicamente todo será más fácil: hacer el mercado (sino es que te lo llevan apenas la nevera haga la solicitud de compra), nuestro reloj nos recordará los chequeos médicos, la casa ahorrará energía de manera autónoma, etc. Pero lógicamente, las marcas querrán darnos todos estos beneficios a cambio de nuestra información personal.

 

Estamos en la era de la información, las ideas son dinero, la información es dinero, quien la tiene puede mover las fichas a su gusto.

 

[1] Mayor info en: http://www.wired.com/2014/01/coke-iot/

Share This

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *