El poder del color rojo en las marcas

El poder del color rojo en las marcas

Definir la carta de colores de una marca y sus distintas aplicaciones en el logo, la página web, los elementos publicitarios, el empaque y otras piezas gráficas es una decisión que debe tomarse en serio, pues está comprobado que el 80% de las personas reconocen más fácil un logo cuando éste hace uso del color (Seoul International Colour Expo). Así mismo, está claro que el color que elijamos para nuestra marca impactará al mercado objetivo, generando un comportamiento diferente según el pigmento seleccionado (López Ramón & Monserrat Gauchi, 2009).

 

El rojo, por ejemplo, es el color más común  en las marcas a nivel global, además varios estudios han señalado que las marcas más exitosas del mundo usan el color rojo como el protagonista de su carta de colores (ver link). Este pigmento primario, siempre tan llamativo y tan lleno de vida, cultural e históricamente ha tenido importantes asociaciones, tales como ser el color tradicional de los zapatos del Papa (con excepción del actual mandato de Sumo Pontífice Francisco I), igualmente, por excelencia ha sido el color protagónico de la realeza europea, así como el de los emperadores romanos.

 

¿Sabían qué, según Heller (2004), hasta la Revolución Francesa, el rojo era un color que solo podía usar la clase noble en sus prendas de vestir?

 

No en vano, Christian Louboutin, el diseñador de zapatos de lujo para el mercado global ha caracterizado su calzado por siempre lanzarlo al mercado con suela roja. Del mismo modo, otras marcas premium, como por ejemplo Ferrari, se han apoderado de este color, hasta el punto de cotidianamente todos referirnos al “rojo Ferrari” como un tinte característico. Igualmente, Apple, ha preferido este tono para su último lanzamiento (ver link).

 

Por su impactante recordación, las Color Pill (herramienta para definir los tintes de la marca según la teoría del color), nos indican el rojo es un pigmento recomendado para las marcas que quieren posicionar conceptos como la fuerza, la nobleza, la pasión, la vitalidad e incluso, la violencia y el peligro.


 

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