Todo lo quieren vender con sexo

Todo lo quieren vender con sexo

Cuando hablamos de la promoción de nuestros productos o servicios, la industria se basa en diferentes recursos publicitarios, a seguir:

 

  • Humor: Las marcas buscas ser jocosas en su comunicación y así generar el más alto posicionamiento, como Davivienda, que por muchos años ha promocionado su marca por medio del Corresponsal (clic aquí para ver uno de los ejemplos) generando recordación y expectativa en sus consumidores.
  • Miedo: Cuando las marcas te muestran los riesgos que corres si nos las consumes. Este es el caso de las aseguradoras que te muestran lo débil que puede ser la vida y te impulsan a comprar tu seguro de vida.
  • Escasez: Ese momento en el que la marca te comunica que quedan muy pocas existencias del producto y si no te apresuras a comprarlo, te quedarás sin él.

 

 

La música, la racionalidad y las emociones son otros recursos publicitarios que se utilizan de manera efectiva en el mundo de la comunicación de las marcas. Sin embargo, falta el más utilizado de todos, el que muchas veces pensamos: ¿y eso qué tiene que ver?

 

Si señores, ¡se trata del sexo!

 

“Estamos en una era donde el morbo vende”, afirma la voz popular. Se cree que poniendo a una mujer bonita como protagonista de un aviso publicitario las ventas van a aumentar automáticamente como por arte de magia. Es muy comprensible que pensemos de esa forma ya que la historia nos ha mostrado que a algunos les ha funcionado esta técnica.

 

Mucho tiempo atrás era muy extraño ver mujeres semidesnudas promocionando los productos, pues la sociedad lo tachaba como moralmente inaceptable. Pero ahora, en nuestros días, los consumidores se han adaptado a la moda de la voluptuosidad y estas imágenes se han vuelto parte del paisaje para las personas.

 

Muchas veces las marcas siguiendo la tendencia y tratando de utilizar el sexo como recurso, terminan cayendo en el humor (por no decir ridiculez), como esos comerciales que para venderte una goma de mascar ponen mujeres muy sensuales masticando su producto, ¡patético!

 

No caigamos en el error del pueblo, si vamos a tomar este recurso como arma de nuestra publicidad que sea porque nuestro producto o servicio lo requiere, o porque los valores de marca así lo ameritan; no por la famosa frase que sostiene que el morbo vende.

Share This

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *