¿Y si contamos el cuento de Copelia?

¿Y si contamos el cuento de Copelia?

Copelia, una empresa paisa (Medellín – Colombia) que nació en 1983 bajo la idea de emprendimiento de dos estudiantes universitarios que querían costearse sus estudios, es hoy una de las marcas más queridas por los colombianos, y sin lugar a dudas, de las más extrañadas cuando se vive por fuera del país.

 

La marca declara en su página web, ser en el 2015, es decir, ¡en nueve meses!, una empresa de “reconocido prestigio en el ámbito nacional e internacional” como encabezado de la visión organizacional.

 

Sin duda alguna, como consumidores hemos visto con admiración y deleite, la manera cómo la empresa de alimentos que empezó triunfando con sus panelitas de arequipe y coco, hoy ofrece un portafolio compuesto por más de nueve productos en múltiples presentaciones, donde la leche y el azúcar se llevan el protagonismo.

 

Sin embargo, ¿es esto suficiente para lograr el reconocimiento nacional e internacional de Copelia?, ¿cómo puede una marca alcanzar su visión?

 

Además de la meta que debe cumplir en tan pocos meses, me preocupa el riesgo que tiene esta marca de envejecer, pues quienes llevamos a Copelia en el corazón y hemos crecido con ella, queremos que nos siga acompañando generación tras generación.

 

¡Hay elementos importantes de la marca que hoy se pueden rescatar, así como conquistas futuras que seguro se pueden alcanzar!

 

Haciendo el trabajo de personalidad de marca, encontramos que se trata de una abuelita entusiasta por la cocina, y por supuesto, llena de amor por sus nietos. Sin embargo, de otro lado vemos un logosímbolo de una niña muy joven con gorro de chef que acompaña, de manera protagonista, cada una de las piezas que conforman la imagen de la marca.

 

Copelia - Expertos en Marca

 

Dos estilos de vida opuestos y una sola contradicción en la marca.

 

Señores de Copelia, tienen una marca absolutamente amable y querida por todos. Nos encantaría que aprovecharan estas dulces fortalezas que los enriquecen y se apoyaran en dos elementos de marca: el storytelling y la mascota. ¿Qué tal si partiendo del concepto de la personalidad de marca, se comunicara la existencia una receta de abuela ideal para la indulgencia y la autogratificación?

 

Al tratarse de una marca que quiere conquistar el mercado internacional y del primer sabor extrañado por los colombianos cuando están lejos, ¿qué tal si ese storytelling de la abuela apareciera en sus empaques y llegara a cada rincón del mundo que se quiere conquistar?

 

¿Sabías que Copelia cróo sus propios utensilios de cocina para elaborar sus recetas, tales como el rayador de coco, la licuadora y otros artefactos? Este ingenio es digno de ser mostrado, quizá premiado, y por supuesto ¡contando en el storytelling!

 

¿Qué pasaría si la niña que aparece en sus empaques se convirtiera en la amiguita número uno del mercado infantil? Aunque sus productos son dulces y seguro del agrado de los niños, tienen una imagen de marca adulta, razón por la cual no se puede descuidar a los futuros consumidores, y quizá convertir el logosímbolo en una amable mascota sea una manera de llegar al mercado de los más pequeños.

 

Con el excelente impulso de la innovación en producto, ¿qué tal si resaltan sus valores de marca con co-branidng o alianzas estratégicas? Un ejemplo que nos encanta es el de Nutella, que podría inspirar un buen ejercicio de benchmark: ¿Habían visto los eucoles que invaden Bogotá donde relacionan el producto con Don Maíz (marca local y propia de la cultura colombiana)? Quizá sea una idea para conquistar las nuevas plazas que se proponen. (clic aquí para ver el eucol de Nutella con don Maíz)

 

Copelia: queremos estar en el 2015 y siempre, celebrando sus triunfos y deleitándonos con el dulce sabor de su marca.

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