La historia de La Fina, se remonta al empresario Carlos Haime Baruch, quien junto con su esposa Sonia Gutt y su suegro Moris Gutt, en 1950 fundan Grasas y Productos Químicos S. A. (Grasco S. A.), primera empresa en Colombia que produce margarina vegetal (hoy La Fina) como sustituto a la tradicional mantequilla que se consumía hasta el momento.

 

El Dr. Carlos, como es conocido el fundador de La Fina, también invirtió en la creación de Indupalma (agroindustrial colombiana de palma africana) y de Detergentes S.A. (conocida por su gran marca estrella: Jabón Rey), entre muchas otras organizaciones del país.

 

La Fina, implicaba una revolución en la cocina colombia, hasta entonces, acostumbrada a preparar sus alimentos con mantequilla o manteca de cerdo, razón por la cual, la primera década, la compañía decidió enfocar su estrategia de marca en la educación del consumidor, enfatizando en las bondades de la margarina 100% vegetal y sus usos para guisar, saltear, hornear, freír o esparcir directamente en los alimentos. Finalizando la década de los años 50, los ejecutivos de marketing deciden volcar la estrategia de mercadeo de La Fina, pasando a un plano más emocional mediante el uso de diferentes elementos de marca.

 

Pensar en una marca como La Fina, inmediatamente trae a la mente de los colombianos el famoso jingle creado en la década de 1960´s, el cual debe su letra a Jimmy García, la música a Marco Rayo y la primera interpretación a Yolima Pérez.  Igualmente, sigue vivo el recuerdo de la entonces Señorita Colombia, Susana Caldas, quien protagonizó la campaña publicitaria del jingle y se convirtió en el ícono de la marca.

 

Desde entonces, la canción de La Fina ha tenido tal trayectoria que numerosas versiones, oficinales y no oficiales, han salido al mercado y han logrado que su recordación permanezca en la mente de los colombianos por décadas.  Incluso, hay quienes afirman que cantar el jingle de La Fina con las distintas vocales, en una de las actividades outdoor o de los scouts para romper el hielo.

 

Durante la década de los años 80, la Fina lanza al mercado La Fina Chiffón, y una vez más ocupa a los personajes del momento para dar a conocer su campaña, en ese entonces el lugar fue para los más grandes presentadores de la televisión colombiana: Gloria Valencia de Castaño y Fernando González Pacheco.

 

En el año 2000, la marca comienza a verse desactualizada para la época, razón por la cual decide incursionar en el proceso de rejuvenecimiento de su marca, con el fin de ofrecerle una imagen más fresca a los colombianos. Así, sin dejar de lado su publicidad con los reconocidos personajes colombianos del momento, comienza a abandonar la imagen del ama de casa en la cocina, para darle paso al concepto de familia y el compartir alrededor de la comida.

 

El resultado de este trabajo de marketing a lo largo de los años venideros fue tan exitoso que la marca logró ubicarse en el top 12 de los productos colombianos más reconocidos, publicado por la Revista Dinero (2011). En la lista también aparecieron otras reconocidas marcas como Cerveza Águila, Bon Bon Bum, Chocoramo, Colombiana, El Tiempo, papel higiénico Familia, salsa de tomate Fruco, chocolatina Jet, Kumis Alpina, papas Margarita y cigarrillos Pielroja.

 

Años más tarde, en 2015, la marca decidió apostarle a otro elemento de la marca: la mascota, que es una delgada, alegre y delicada ama de casa que se llama Fina y busca ser la cómplice número uno en la cocina.

 

Actualmente, se afirma que La Fina “se derritió pero sigue firme”, pues a pesar de caer 7 puntos con respecto al año anterior, una vez más logró ubicarse como la número uno en el Top Of Mind en la categoría de Margarinas en Colombia (Revista Dinero, 2017).